Las conexiones de válvulas vienen en varios tipos, las más comunes incluyen:
Conexiones bridadas: utilizan pernos para fijar la válvula a la brida de la tubería. Adecuados para aplicaciones de alta-presión y gran-diámetro, ofrecen un sellado fuerte y son fáciles de desmontar y mantener. Las normas cubren ANSI, DIN, GB, etc., y requieren clasificaciones de presión y tipos de superficies de sellado de bridas coincidentes.
Conexiones roscadas: se conectan mediante roscas internas y externas. Son compactos y adecuados para tuberías de pequeño-diámetro y baja-presión (por ejemplo, por debajo de DN50), pero tienen una menor resistencia a la presión y se utilizan principalmente para medios de agua y gas.
Conexiones de abrazadera: utilizan la deformación elástica de las abrazaderas para apretar la tubería. La instalación es rápida y adecuada para industrias que requieren una limpieza frecuente, como la alimentaria y la farmacéutica, pero su resistencia a la presión es limitada.
Conexiones Soldadas: Fijan permanentemente la válvula a la tubería mediante soldadura. Ofrecen el mejor rendimiento de sellado y son adecuados para alta-temperatura, alta-presión o medios corrosivos, pero los costos de mantenimiento son mayores.

